La correcta limpieza de la ventanas de aluminio es una parte importante de su mantenimiento; siguiendo estos sencillos consejos prolongarás la vida útil de tus ventanas, así como una estética impecable.

  1. Evita utensilios afilados o punzantes para limpiar la superficie. Es normal recurrir a ellos cuando se trata de quitar manchas de yeso o pintura si hemos hecho obras en casa, pero las espátulas, cuchillos o estropajos de acero inoxidable pueden acabar dañando los acabados.
  2. Utiliza jabones neutros y evita productos abrasivos como lejías o disolventes. En su lugar puedes optar por una solución de alcohol sanitario, agua y vinagre de limpiar o vinagre blanco.
  3. Aclara siempre las superficies con una bayeta o esponja humedecida en agua.
  4. Utiliza paños de microfibra para secar y dar un acabado perfecto. La microfibra absorbe bien la humedad y no deja restos.
  5. Evita la formación de moho eliminando la condensación en tus ventanas; una ventilación regular es muy aconsejable.
  6. Elimina el polvo y la suciedad entre las juntas y la parte del exterior del marco. Puedes usar un aspirador o también una esponja con cortes a la medida de las guías para llegar a todos los rincones, tal y como te enseñamos en estas fotos.
  7. Para los rodillos de guía correderos y replegables, puedes eliminar la suciedad con el cepillo pequeño del aspirador, con el que podrás llegar a donde más polvo se acumula.

Además de una limpieza adecuada, es necesario tener en cuenta algunas tareas de mantenimiento, como comprobar y engrasar las juntas para mantenerlas flexibles y evitar que se peguen en invierno.

Por último, se recomienda engrasar los herrajes con un poco de aceite o grasa libre de ácido; esto mantendrá la suavidad de movimiento y el buen funcionamiento de puertas y ventanas.